Cuando nos envías el formulario, no te damos un número de teléfono para que llames al azar: analizamos el caso y lo derivamos a un profesional colaborador concreto. Aquí te explicamos con qué criterios elegimos a ese profesional.
1. Especialización por tipo de actividad
No es lo mismo tramitar la licencia de una oficina que la de un restaurante con salida de humos, una clínica con gestión de residuos sanitarios o una actividad industrial clasificada. Asignamos cada caso a un colaborador con experiencia acreditada en ese tipo de actividad.
2. Conocimiento del municipio y de la ordenanza
Las tasas, los plazos reales, las exigencias técnicas y las limitaciones urbanísticas (como los planes de usos de Barcelona) cambian de municipio a municipio. Priorizamos colaboradores que ya trabajan habitualmente en tu municipio y conocen cómo funciona su ayuntamiento.
3. Disponibilidad y plazos
Tenemos en cuenta la urgencia que nos indicas en el formulario. Si necesitas abrir pronto, buscamos un colaborador con capacidad para asumir el caso en el plazo que necesitas.
4. Capacidad técnica completa
El colaborador debe poder cubrir todo lo que tu caso necesite: proyecto técnico, certificados de instalaciones, justificación de protección contra incendios y accesibilidad, tramitación ante el ayuntamiento y, si hace falta, legalización de una situación previa.
Qué esperamos del colaborador
- Que se ponga en contacto contigo en un plazo razonable desde la derivación.
- Que te explique con claridad qué trámite aplica, qué hará falta y cuánto costará, antes de empezar.
- Que trabaje con la documentación técnica correcta y actualizada.
- Que te acompañe hasta que la actividad esté en regla.
Si en algún momento la asignación no encaja, nos lo dices y buscamos una alternativa. Envíanos tu caso y empezamos.